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© 2023 Raul Salinas de Gortari

Mi Vida

 

 

Soy ingeniero civil egresado de la UNAM. Los cinco hermanos hijos de Raúl y Margarita somos profesionistas de la UNAM, Adriana licenciada en letras, Carlos economista, Sergio licenciado en sociología ,y Enrique y yo ingenieros civiles.

 

Siempre he ejercido la profesión de ingeniero tanto en el sector privado como en el sector público. En el primero trabajé como empleado en el grupo consultor ICA, y en Francia en la empresa Societé General del Enterprise.

 

En el sector privado también me he destacado como empresario: fui dueño de una industria Cromadora (PRAI. SA);KROM. SA (CROMADORA DE MUEBLES); INMOBILIARIA PRAI. SA, en el Parque Industrial de Lerma, Estado de México; y durante unos años, junto con otros hombres de negocios, fui uno de los principales socios de la empresa MASA (Mexicana de Autobuses), constructora de carrocerías de autobuses, ubicada al norte del valle de México.

 

También fui dueño de la constructora MAPARO, SA dedicada a vivienda de interés medio, con la cual construí muchos edificios de departamentos, entre los cuales se destacan los que construí para el sindicato de la UNAM cuando su dirigente era don Evaristo Pérez Arreola.

Durante varios años fui profesor en la facultad de ingeniería y también di unos cursos en la escuela nacional de economía sobre evaluación de proyectos, desarrollo económico en México y planeación.

 

En el sector público he trabajado tanto en la Comisión Federal de Electricidad como en la Secretaría de Obras Públicas, Secretaría de Asentamientos Humanos y Obras Públicas, así como en DICONSA, Y EL PROGRAMA NACIONAL DE SOLIDARIDAD.

 

Siempre trabajé en el sector público en programas dedicados al beneficio social de las grandes mayorías.

He participado en las principales asociaciones gremiales de Ingenieros en México, como el Colegio de Ingenieros de México y la sociedad de exalumnos de la Facultad de Ingeniería.

 

He sido deportista. fundamentalmente destacándome en la natación, charrería y equitación. muy cerca del gran profesor Hausleber, constructor de la dinastía de campeones del deporte olímpico de marcha, apoyé el desarrollo de los clubes para entrenamiento de los marchistas.

 

Me he dedicado también a la cultura promoviendo la música. particularmente soy fundador y miembro permanente del consejo de la orquesta sinfónica del palacio de minería. en lo personal, soy autor de más de una docena de libros. He participado en varias reuniones y congresos nacionales e internacionales, fui invitado a dar conferencias en las Universidades de Cornell y Harvard en Estados Unidos, y en la Casa de América Latina en Paris.

En 1992-1993, fui investigador invitado en el Centro de estudios Mexico-Americano de la UCLA, La Joya.

 

Orgullosamente, desde hace casi una década, soy parte del grupo IUSA.

Mis Orígenes

Soy hijo de Raúl Salinas Lozano y Margarita de Gortari Carbajal. Mi padre nació en la Ciudad de Monterrey en 1917. La familia Salinas es originaria de Agualeguas, N.L.

 

Mi bisabuela, Genoveva Reyna. mi bisabuelo Severiano Salinas, fue abogado, distinguido juez y empresario. El papá de mi papá, mi abuelo, Carlos Salinas Reyna, fue abogado y periodista; mi abuela, Jesucita Lozano, era originaria de Cadereita, N.L. La familia Lozano de Cadereita, era propietaria de ranchos donde se sembraba caña de azúcar. En alguna ocasión que acompañe a mi abuela a una molienda de caña, me enseñó como se exprimía la caña, obteniendo el aguamiel y ésta se hacía hervir en peroles donde se obtenía una sustancia viscosa que se vertía en moldes que al secarse producían el famoso piloncillo. Es por esta tradición es que en mi familia no consumimos azúcar blanca y preferimos sobre todo, endulzar con piloncillo.

 

Mi padre estudió parte de la primaria en Monterrey y debido a la recesión económica, después de la Revolución, toda la familia migró hacia San Antonio, Texas. ahí vivieron de 1929 a 1933, mi papá terminó la escuela primaria, con la ventaja de que aprendió inglés perfectamente. Sufrieron los efectos de la gran depresión americana, por lo que regresaron a México.

 

La familia regresa directamente a la Ciudad de México. mi papá ingresa a la Secundaria 7,  estudió de 1933 a finales de 1935. En 1936-1937 estudió en la Escuela Nacional Preparatoria. Tuvo grandes maestros como Nabor Carrillo, Alberto Barajas y Carlos Graef. En la preparatoria conoció a un grupo de brillantes estudiantes que serían sus amigos toda la vida, como Bernardo Quintana, Raúl Quiroz, Fernando Espinoza, Fernando Hiriart, Javier Barros Sierra, Raúl Sandoval.

En 1938, ingresó a la UNAM, a la escuela nacional de ingeniería, pero pronto se cambió a la recién creada escuela nacional de economía.

En ésta, donde estudio de 1938 a 1942, fue alumno del profesor Jesús Silva Herzog. Encontró a los que serían sus grandes amigos, como Carlos Abedrop, Ifigenia Martinez, Horacio Flores de la Peña, Juan Noyola.

Como estudiante, trabajaba haciendo traducciones del inglés al español. 

En 1943, por invitación de Don Jesus Silva Herzog, entró a trabajar en la nacional distribuidora y reguladora.

 

En 1944, estudió la maestría en economía en la Universidad Georgetown, Washington.

En 1945, estudió la maestría en administración pública en la Universidad de Harvard, donde le entregó el bastón de mando, por ser el mejor alumno de toda su generación, el entonces héroe de la guerra, el general Eisenhower.

Regresó a México a finales de 1946 para trabajar un tiempo a las ordenes de Jesús Silva Herzog en la Secretaría de Hacienda, y posteriormente con el maestro Alfonso Caso en la Secretaría de Bienes Nacionales, en la administración del Presidente Miguel Alemán. En esos años se incorporó como maestro a la escuela nacional de economía de la UNAM, donde dio clases prácticamente durante toda su vida.

 

Al inicio de la administración del Presidente Ruiz Cortines, fue nombrado director general de estudios hacendarios en la Secretaría de Hacienda. A partir de mediado de 1954, fue designado por el Presidente de la República, director general de la comisión de inversiones, que dependía directamente del Presidente. Era responsable del estudio y asignación del Presupuesto de Inversiones de la Nación.

El Presidente Adolfo Lopez Mateos, lo designó Secretario de Economía (que cambio de nombre a Industria y Comercio), donde se desempeñó de 1958 a 1964, participando, entre otras cosas, en la nacionalización de la industria eléctrica, en la creación de la petroquímica básica y petroquímica secundaria (como motores del desarrollo industrial). Su logro más importante fue el decreto presidencial que creó las bases del desarrollo de la industria automotriz a partir de 1962.

 

Durante los gobierno de los Presidentes Díaz Ordaz y Echeverría, se alejó de la administración pública para dedicarse a dar asesoría nacional e internacional, tanto a organismos públicos, como a empresas privadas, y dedicando su tiempo a la docencia, tanto en la UNAM como en la Universidad Iberoamericana.

Con el Presidente Lopez Portillo fue designado Director General de la Comisión Nacional de Precios, y posteriormente Director General del Instituto Mexicano de Comercio Exterior.

En la administración del Presidente Miguel de la Madrid, fue electo por mayoría de votos, en su estado natal, como Senador de la República.

Su última actividad en la administración pública la desempeño como Presidente del Instituto Nacional de Administración Pública.

Margarita De Gortari Carbajal, fue hija de dos ilustres mexicanos. 
Su padre Eduardo de Gortari, ingeniero militar egresado del Heroico colegio de Militar, y posteriormente con estudios en la UNAM.
El joven ingeniero, Eduardo De Gortari, desde las primeras horas se integró al ejército constitucionalista para enfrentarse al usurpador general victoriano Huerta. Ya en 1914, aparece como capitán segundo del Estado Mayor del ejército de oriente.


Su madre, Dolores Carbajal, fue una distinguida profesora nacida y educada en chihuahua. En los albores del siglo XX fue premiada por el entonces presidente Porfirio Diaz, para venir a la Ciudad de México a perfeccionarse como una de las mejores profesoras del país.


Margarita de Gortari fue maestra egresada del escuela normal de maestros, donde se graduó en 1935.A partir de entonces apoyó el impulso que el presidente Lázaro Cárdenas dio a la educación.

Se distinguió siempre como maestra mejorando continuamente los estudios de sus alumnos y promoviendo la mejoría en las escuelas donde prestó sus servicios al grado de que en 1951 fui felicitada por el propio secretario de educación pública.mDoña Dolores Carbajal y sus hijas entre ellas Margarita formaron desde jóvenes parte del grupo de mujeres que auxiliaron y apoyaron el mejoramiento y dignificación del heroico colegio militar.


El 1934 aparece acompañando al comité de damas de la sucesión del colegio militar que es reconocida por la revista Chapultepec del heroico colegio, en compañía de su señora madre distinguiéndose como vocal de la asociación.


Durante los años de 1960, apoyó como presidenta del patronato de padres de familia, a la entonces escuela secundaria número tres de la secretaría educación pública, héroes de Chapultepec.


Además de ser una distinguida maestra, de 1938 a 1942, cursó la licenciatura de economía en la escuela Nacional de economía de la UNAM. Se distinguió por ser una brillante estudiante muy cercana al profesor don Jesús Silva Herzog, fundador de la escuela de economía.


Como estudiante de economía se distinguió también por ser una importante impulsora del deporte universitario, por lo que fue designada reina del deporte universitario en 1939. Fue una de las primeras mujeres en cursar y terminar la carrera de economía, y fue la fundadora y primera presidenta de la asociación de mujeres economistas de la UNAM.


Como esposa de Raúl Salinas Lozano se distinguió por la continua labor en favor de las mujeres y las familias en las dependencias donde su esposo fue titular. 


Encabezó enormes esfuerzos por mejorar a la familia y la niñez mexicana encabezando el grupo de mujeres de la Secretaría de Industria y Comercio, que acompañaron a doña Eva Sámano de López Mateos, en su cruzada permanente por llevar desayunos y apoyo a  los niños de las escuelas primarias de la República.

 

A lado de su esposo. cuando éste fue titular del Instituto Mexicano de Comercio Exterior, convocó a las esposas de los funcionarios, así como las compañeras y esposas de industriales y productores mexicanos, a promover la cultura nacional en todos aquellos países donde el gobierno de México tuviera una oficina pública. Como esposa del senador Raúl Salinas Lozano promovió permanentemente la participación de las mujeres en las actividades culturales y de promoción en favor de las mayorías desde el Senado de la República.


Margarita De Gortari Carbajal  fue madre de cinco hijos a los cuales educó siempre en el conocimiento y amor por el México suyo, recorriendo incansablemente el país y haciendo a todos formarse en la Universidad Nacional de donde egresaron los cinco como profesionistas.

Ser Ingeniero

 

 

Ser ingeniero me ha permitido en la vida tener capacidad de mirar y amar la naturaleza con respeto. Las fuerzas naturales del mar y el viento, o los caudalosos ríos, bien pueden ser amenaza o aliados de la civilización humana. Para ello estamos los ingenieros.

Los sismos nos comprendemos, no como una maldición, sino como un recordatorio de que la tierra esta viva y continuamente se reacomodan sus placas tectónicas. En ese reacomodo nos han enseñado a construir estructuras que respeten los movimientos de la tierra.

La formación matemática nos regala un lenguaje para entender las series logarítmicas que definen la perfección del universo, o bien, construyen las reglas fundamentales de la construcción musical y de la rima poética.

Ser ingeniero, es saber que todo se construye sobre cimientos que no se ven, pero que son fundamentales para que prevalezcan nuestras acciones.

Ser ingeniero es recorrer caminos, esperar la llegada de aviones, detener el cause de los ríos, construir puertos y naves que nos hablan siempre de origen y destino en todo quehacer humano.

No se cuando decidí serlo, seguro desde mis años en la escuela primaria. Mi padre, intimo amigo de grandes ingenieros, como Alejo Peralta, Bernardo Quintana, Gilberto Borja, Javier Barros Sierra, Fernando Espinoza, Fernando Hiriart, Manuel Moreno Torres, Raúl Sandoval, leonardo zeevaert, entre otros muchos. Por ello, desde temprana edad me llevó a conocer la construcción de distintas obras de infraestructura, presas y carreteras. 

Ahora, mirando en retrospectiva mi vida y mis orígenes, reconozco que mi vocación de ingeniero viene de muy atrás. 

Mi papá, Raúl Salinas Lozano, en su diario de juventud, que conservo como un tesoro, escribió en Julio de 1939 unos párrafos que reproduzco con emoción:

"Desde el primer trimestre del segundo año de secundaria, albergué siempre la idea y la ilusión de llegar a ser ingeniero. Por supuesto, un buen ingeniero. Siempre lo he dicho y ahora compruebo la veracidad de mi pensamiento y de mi linea de conducta: es preferible ser un buen zapatero, que un profesionista o un intelectual mediocre. Hoy nada menos leía el ‘Napoleon de Stefan Zweig’ y me encontré que en una de sus cartas, de Napoleón a su padre, le decía que prefería ser el primer obrero de una fábrica a un intelectual cualquiera. 

Decía que siempre había anhelado convertirme en ingeniero. No se ahora, ni creo que entonces lo sabía, que era lo que más me llamaba la atención de la carrera. Sin embargo, no creo equivocarme que tres eran las causas que más influian en mi por aquel entonces para convertirme en el susodicho profesionista. La primera era sin duda alguna, el brillo oropelesco del título que seduce a toda mente juvenil: "El ingeniero Raúl Salinas".

La segunda causa, era la seducción que en mi ejercía la precisión de las armas con que el ingeniero se escuda para ejercer su profesión: las matemáticas.

Para mi, espíritu amalgamado de practisismo y soñador, no podían dejar de tener influencia la exactitud de los teoremas de geometría, la analítica, el álgebra y la aritmética misma. El razonamiento deductivo y tremendamente lógico hacía que amara y (amo aún) la ciencia de Pitágoras, newton, Leibnitz, etc.

El tercer factor, y sin duda alguna el más poderoso de todos, era la vida que el ingeniero necesita llevar La vida del campamento, la vida azarosa del que le es preciso vencer a las fuerzas de la naturaleza, domeñarlas. Vida de machos y no de mequetrefes. Vivir en el campo, construyendo una carretera, un ferrocarril o una presa, o bien un túnel, o cambiar el cauce de un río. Vida de hombres en toda la extensión de la palabra.

Estos tres factores unidos, hicieron que siguiera la carrera con ahínco y con gusto,

que lucharÁ alegre y con brios."

 

 

 

Por el lado de mi madre, me encuentro que su papá, Eduardo de Gortari Zerecero (nació en 1884), fue ingeniero civil con formación original en el H. Colegio Militar. Durante años trabajó en el gobierno de Veracruz, al lado del Gobernador General Adalberto Tejeda, siendo el responsable de abrir los primeros caminos carreteros para comunicar Veracruz con el Puerto y la Capital.

Mi abuelo, también se dedicó a la minas y durante un tiempo en el Distrito Federal, fue el responsable del departamento de estadística.

Mi bisabuelo, Eduardo de Gortari Tirrau de Liniers (nació en 1861), fue ingeniero militar, habiendose formado en la escuela militar de ingenieros, se le conocía como Coronel de Zapadores. 

Todo lo anterior, aunado a mi carrera de ingeniero, mi intensa experiencia vivida, el inicio de mi vida profesional en la construcción del túnel para el drenaje profundo de la Ciudad de México, seguido de mi participación en la planeación y construcción de la presa de Chicoasén,  la construcción de caminos, carreteras, puentes y edificios, me han dado la gran satisfacción de reconocerme como ingeniero.